Entrevista con Faraz Jaka, un jugador de poker en equilibrio

  • Samuel AlboresSamuel Albores
Faraz Jaka

Es imposible no reconocer a Faraz Jaka. Cruzó la entrada de la cafetería del barrio de San Telmo con una de sus características camisas de vestir, tan elegante como colorida. Desde sus primeras apariciones en los torneos en vivo, Faraz tuvo este sello personal: su vestimenta es tan impredecible como su juego. Puede aparecer en mesas finales con traje y sombrero de diseñador o con un típico chullo, un gorro típico de la región andina. Pero sea cual sea su atuendo, tenerlo en la mesa siempre es garantía de acción.

Faraz Jaka ha estado presente en el circuito pokeril desde hace muchos años. Fue nombrado Jugador del Año del World Poker Tour en la octava temporada y sus ganancias sólo en torneos en vivo superan los cuatro millones de dólares. Y aunque ahora es más selectivo en los eventos que juega su deseo de éxito no ha cesado: está seguro de que todavía le queda mucha historia por escribir en este juego.

Pero Jaka es mucho más que sólo un jugador de poker. En apenas una hora la charla se extendió desde su estilo de vida nómada hasta su experiencia en un retiro budista en Tailandia. Faraz lleva varios años recorriendo el mundo sin tener una casa fija, sólo llevando consigo dos valijas, su computadora y un deseo genuino de aprender a través de nuevas experiencias.

Fue una sorpresa cuando supimos que estabas en la ciudad. ¿Qué te trae por Buenos Aires?

Un buen amigo de mi época universitaria tiene un departamento aquí y me invitó. Siempre quise conocer Buenos Aires, sabía que era una ciudad genial y como estaba haciendo un viaje por Sudamérica no fue difícil aceptar la invitación.

¿El póker tuvo algo que ver con la decisión de venir? ¿Tenés planeado participar en algún torneo local?

Muchas personas me hablaron del casino pero en realidad no estoy aquí para jugar póker. Estoy aquí para trabajar en mis negocios y disfrutar de la ciudad. A menos que alguien me invitara por un motivo específico, no tengo ninguna razón para ir.

Para mí es importante tener un balance en mi vida. Muchos jugadores de póker muy buenos sólo pueden pensar en póker y en realidad eso no los hace felices. Y creo que es por una falta de balance con las otras cosas que son importantes en la vida.

Después de nueve años de una carrera exitosa ¿Por qué seguís jugando póker?

No siento que haya conseguido todo lo que puedo alcanzar. He tenido éxito en torneos, tengo muchos segundos y terceros puestos pero me falta una gran victoria. Gané el premio a Jugador del Año del WPT hace un tiempo y una parte de mi quiere demostrar que puedo volver a hacerlo. Quiero tener otro gran año y ganar otro Jugador del Año, ya sea en el WPT, EPT o GPI.

A pesar de querer ganar un título, también seleccionás muy bien los torneos que vas a jugar…

Sí. Durante tres años se podría decir que jugué el circuito completo de torneos: todos los EPT, los WPT más importantes, la WSOP. Pero en un momento me encontré muy cansado y ahora estoy un momento en el que quiero lograr otras cosas: estar saludable o tener éxito con mis emprendimientos, por ejemplo.

¿Alguna vez te veremos en un LAPT?

Me encantaría. El tema es que los buy-ins son un poco pequeños y eso hace difícil justificar un viaje completo, los pasajes de avión, el hotel, la comida, etcétera. No es muy rentable para mí.

Quizá en algún momento vaya pensándolo más como unas vacaciones pero en este momento siento que no necesito tomarme vacaciones.

¿Qué opinas sobre los eventos Super High Roller? Vos has jugado un par…

No puedo decir con certeza si son buenos o malos para el póker. No me gustan, por ejemplo, los torneos Re-Entry con buy-in muy alto, básicamente porque son una manera para que los jugadores queden en bancarrota. En un Main Event del Bellagio yo gasté cinco buy-ins ($50.000 dólares) y probablemente fue más dinero del que debería haberme permitido para un solo torneo.

Faraz Jaka

Creo que con tan pocas oportunidades de patrocinio es necesario bajar un poco los buy-ins, especialmente para los eventos que permiten reentrada. En cuanto a los torneos de $100K, mientras haya hombres de negocios que puedan permitírselos y mantengan el torneo vivo, creo que están bien.

Sobre el torneo de un millón de dólares, pienso que era una buena idea para hacerlo por única vez y así atraer mucha atención al mundo del póker. Pero como un evento recurrente no creo que sea bueno.

¿Cuáles son tus planes para lo que resta del año en lo que se refiere al póker?

Voy a ir a jugar el Seminole Hard Rock Poker Open en Florida con diez millones garantizados. Me gusta mucho ese torneo; la mayoría de los casinos en Estados Unidos están en el medio de la nada pero los torneos en Florida son muy buenos porque hay restaurantes, bares, centros comerciales.

Después voy a la Ciudad de México donde rentaré un departamento durante dos meses para jugar el World Championship of Online Poker. Y después iré a Sudáfrica para el WPT, uno de mis eventos favoritos del año.

Para el final del año estaré en la final del WPT en el Bellagio y, por supuesto, comenzaré el 2015 en el PokerStars Caribbean Adventure.

Dentro del mundo del póker eres una de las pocas personas que desde hace tiempo habla de manejar el dinero de la vida diaria de forma responsable, inclusive escribiste un artículo sobre este tema hace un par de años. ¿Cómo empezó este cambio radical a una forma de vida menos baller?

Por una mala racha. Es la historia típica: tuve un año genial y todo era fantástico pero sufrí una mala racha en la que perdí mucho dinero. En una mala racha te empezás a cuestionar todo y yo comencé a darme cuenta de cuál era el estilo de vida de los jugadores que llevaban años como profesionales, a diferencia de aquellos que habían desaparecido en poco tiempo.

La mayoría de los jugadores de poker están acostumbrados a vivir una vida llena de lujos y dan esa impresión al exterior. A mis diecinueve años, si veía a alguien quedándose en sitios baratos o tratando de ahorrar lo primero que pensaba es que estaban en bancarrota o simplemente que no les estaba yendo muy bien. Pero ahora sé que una de las razones por las cuales a alguien le va bien en el póker es, precisamente, porque sabe dónde y cuándo ahorrar.

Todos están muy enfocados en cómo ganar más dinero pero en el fondo si aprendes a ahorrar el resultado es, básicamente, el mismo. Creo que los jugadores que viven un estilo de vida con gastos excesivos solamente duran dos, tres o cuatro años dependiendo de lo buenos que sean. Yo he estado en el circuito por nueve años y he visto a muchas personas estar en lo más alto, con todos pensando que eran los mejores del mundo y ahora ya no están más o tuvieron que encontrar otra fuente de ingresos. Eran buenos en la mesa pero lo que realmente te hace exitoso es saber controlarte a ti mismo también fuera de ella.

¿Te consideras el jugador menos baller del circuito?

No… porque siempre hay alguien más como… Allen Kessler (risas). Creo que puedo ser uno de los que menos llevan el estilo de vida lujoso pero eso no quiere decir que no haya ocasiones o circunstancias en las que gasto bastante dinero. La razón por la cual elijo hablar abiertamente sobre ahorrar dinero es porque nadie lo está haciendo. Creo que es importante saber cuáles son las cosas que te gustan, que realmente te interesan y disfrutarlas al máximo aunque eso implique gastar dinero.

¿Los medios de comunicación siguen glorificando un estilo de vida del jugador de póker que está alejado de la realidad?

Sí, todavía está ocurriendo esa situación. Pero también le están prestando más atención a cierto tipo de jugadores que han criticado abiertamente esa postura. Por supuesto, al final del día lo que ellos quieren es tener material interesante para obtener más espectadores. Así que si nosotros como jugadores de póker podemos encontrar cosas más interesantes para compartir, la prensa va a cambiar su enfoque también. Ya ahora muchos medios hablan de obras de caridad, yoga, salud física y se van alejando un poco del retrato del jugador que gasta de manera desaforada sólo porque acaba de ganar un torneo.

Cambiando de tema, hace unos años realizaste un retiro budista en Tailandia. ¿Cómo te animaste a esa experiencia?

Siempre quise hacer un retiro espiritual ya fuera en India o Tailandia. Estaba muy interesado en aprender sobre meditación y budismo, no sabía exactamente lo que era aunque tenía algunos conceptos como “vivir en el momento” o entrenar la mente… y quería saber más. Recuerdo que no sabía nada acerca del monasterio al que iba o del tipo de meditación que se practicaba. Simplemente quería experimentarlo.

También me encontraba en una etapa de mi vida en la que sentía mucha pasión por el póker y por los emprendimientos, intentaba convertirme en un hombre de negocios exitoso pero sentía que todavía me faltaba mucho por lograr en mi carrera pokeril. Y creí que este viaje espiritual me ayudaría para saber si estaba yendo en la dirección correcta.

¿El retiro te ayudó a mejorar como jugador de poker?

Sí, sin duda alguna. Me ayudó mucho en todos los aspectos de mi vida. Lo más importante fue adquirir conciencia sobre mí mismo, saber exactamente qué camino estoy tomando en mi vida y los motivos por los que estoy yendo por ahí.

¿Te atemorizó la idea de no volver a querer jugar póker una vez que el retiro hubiera finalizado?

Antes del retiro no pensé en esa posibilidad en absoluto. Cuando estuve ahí reflexioné sobre muchas cosas: mi contribución al mundo, mi relación con el dinero y para qué lo quería realmente. En el día cuatro comencé a cuestionarme de verdad mi actividad como jugador de póker y durante ese día pensé que podía pasar que ya no quisiera volver a jugar póker nunca más. Pero no sólo eso… también pensaba que quizá tampoco podría tener amigos o una novia que no hubiera experimentado lo mismo que yo en ese retiro y que entendiera esta forma de pensar.

Un día incluso hablé con uno de los maestros sobre el póker. Él tenía la opinión de que uno sólo debe participar en competiciones en las que el rival es uno mismo (como mejorar tu tiempo un maratón, por ejemplo), en las que otra persona no tiene que perder para tú obtener la victoria.

Además en el póker estás tomando ventaja de las debilidades de las otras personas para seguir ganando.

Sí, aunque yo buscaba rebatir esa idea explicando que finalmente las personas eran lo suficientemente maduras para saber en dónde se estaban metiendo. Pero es cierto que el póker es un juego que se trata de explotar los errores de otras personas.

¿Y después de los debates con el maestro y el fin del retiro por qué decidiste seguir jugando?

Una vez que el retiro terminó tuve la oportunidad de hablar con los dos amigos que fueron conmigo y analizar todo lo que había sentido. Llegué a la conclusión que como jugador de póker no estoy contribuyendo de forma inmediata al mundo pero sí puedo considerarlo como un medio para un fin. Por ejemplo, si consigo muchos seguidores gracias al póker puedo promover una forma de vida que me parezca positiva. O con el dinero que gane puedo crear un negocio con un producto que sea beneficioso para las personas.

Faraz Jaka

Básicamente llegué a la conclusión de que está bien ser un jugador de póker mientras use esta actividad como un vehículo paro hacer cosas positivas.

Aún así hay situaciones que encuentro muy problemáticas. Por ejemplo, muchos casinos usan el poker como una manera de atraer clientes para que después apuesten dinero que a la larga perderán. En ese sentido, apoyo circuitos como el EPT que muchas veces se llevan a cabo en hoteles y no en casinos y se trata de hacer un evento más parecido a un espectáculo deportivo.

Muchas personas dicen “Cuando tenga más dinero haré algo bueno con él” y en realidad nunca saben cuándo será suficiente. Por eso para mí es importante comenzar a hacer algo con lo que tengo ahora.

Desde hace un tiempo tenés un estilo de vida nómada, sin un lugar estable a donde llegar.¿Lo recomendás?

Sí, sin duda es una buena experiencia. Durante los últimos cuatro años no he tenido una casa y ha sido increíble. Creo que todos deberían intentarlo al menos una vez en la vida. Te das cuenta de muchas cosas que en realidad no son importantes para ti y pensabas lo contrario. Yo viajo con valijas muy pequeñas con objetos indispensables que me hacen feliz.

¿Qué es lo que llevás en tus valijas?

Sólo lo necesario. Cinco piezas de ropa interior, un pantalón que pueda usar en contextos casuales o formales, dos o tres camisas que también puede usar, por ejemplo, en una mesa final o en una cena.

Se trata de darse cuenta que para vivir no necesitas llevar contigo toda tu ropa, tus videojuegos etcétera. Es una manera de mantener el desapego por las cosas. La forma de vida nómada pone en perspectiva lo que es importante y lo que no.

¿Qué es lo que te hace sentir como en casa?

Tener una rutina. La mayoría del año estoy viajando y cada dos o tres semanas estoy en una casa nueva, una ciudad nueva, un país nuevo. Pero en Las Vegas, durante la WSOP, estoy durante dos meses y medio en una casa agradable, tengo acceso al gimnasio, puedo hacer ejercicio, puedo trabajar tranquilo.

Cada vez que tengo una rutina que me permite hacer yoga, meditar, cocinar, comer de forma saludable, encuentro una cafetería en la que puedo ir a trabajar… eso se siente como un hogar para mí.

Por último… ¿Valió la pena la escala en Buenos Aires?

Es una de las ciudades a las que consideraría mudarme cuando termine mi etapa como nómada. He estado en muchas partes del mundo y ahora sé lo que me gusta: me gustan las ciudades que se dejan caminar, ciudades en las que no necesito manejar porque tienen un buen sistema de transporte público. Ciudades con una gran oferta de cosas para hacer, eventos, shows, restaurantes.. aquí hay espectáculos de tango, de baile, catas de vinos por todas partes… simplemente puedo salir de mi casa y siempre tener algo para hacer.

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