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Cuarta entrega de "El Giro del River", la novela exclusiva de PokerNews

  • Osvaldo ColomboOsvaldo Colombo
Cuarta entrega de "El Giro del River", la novela exclusiva de PokerNews 0001

Capítulo I. Entrega 4. Charles Medina, detective privado. Noche de tragos en Valparaíso.

Jueves 26 de noviembre del 2015. 23:30 hrs.

Valparaíso fue declarado Patrimonio de la Humanidad el año 2003 por la UNESCO. Es la capital de la V región chilena y posee uno de los puertos más importantes del Pacífico Sur. Es sede del Congreso Nacional y uno de los principales atractivos turísticos de América Latina, debido a la intensa vida cultural y académica que recorre sus cerros.

Charles Medina y Fernando Lobos bebían el tercer jarro de vino cuando notaron la presencia de Enrique Galleguillos, un ex periodista de poker del que no sabían hace tiempo. Bebía un vaso de tinto mientras tomaba apuntes en una pequeña libreta de bolsillo. Estaba indudablemente borracho y tenía la mirada perdida.

Valparaíso
La ciudad chilena de Valparaíso es parada obligada para los turistas que recorren el país.

- ¡Eh, Quique! –llamó Lobos-. ¿Qué haces tan solo, man? ¡Ven a sentarte con nosotros!

Medina observó que el desconocido no parecía contento con el encuentro, a pesar de la sonrisa cortés que ofreció tras guardar su libreta y acercarse a la mesa.

- Enrique Galleguillos, cesante, bipolar e ilustrado –saludó.
- Charles Medina, mucho gusto.
- ¡Tanto tiempo, compadre! –Lobos se había puesto de pie para abrazarlo efusivamente-. ¡Pucha que estás gordo!
- Hola, lobito –respondió Galleguillos tras librarse de su colega y tomar asiento. Se sirvió un nuevo vaso de vino y propuso un triple brindis.
- ¡Salud!
- ¡Salud!
- ¡Salud!
- ¿Cómo has estado? –preguntó Lobos-. Andabas full desaparecido.
- Después de perder mi trabajo cerré todas mis redes sociales. Ya sabes que sin un perfil online no eres nadie en estos tiempos.
- ¿Sobre qué escribes? ¿Alguna de tus noticias polémicas?
- Tomo apuntes para un libro que empecé a escribir.
- ¿En serio?
- Si. Pretendo crear una novela negra ambientada en el poker.
- ¡Qué interesante! –opinó Medina-. ¿Y de qué trata?
- Lo mismo de siempre –suspiró Galleguillos. Bebió de un trago el contenido del vaso y siguió hablando:-. Decidí inventar un crimen para contar verdades que no me atrevo a decir en el mundo real.
- ¿De qué hablas?

- Tú mejor que nadie deberías saberlo, señor periodista –respondió Galleguillos tras pedir un nuevo jarro de alcohol-. El sistema del poker está compuesto por megalómanos que pretenden que todas las noticias del medio sean relaciones públicas para sus monstruosos egos. Y si escribes algo que incomoda, pasas de inmediato a ser un oportunista con malas intenciones.

- Te pusiste grave –refutó el Lobo-. Yo, de hecho, soy el mejor ejemplo de que estás equivocado. Cuando publiqué “El caso fichas” demostré que el periodismo de poker es independiente en todo sentido.
- Y mira cómo terminaron sus protagonistas –rió el escritor-. Medina despedido del casino y tú aún sin un trabajo estable. Ahora dime: ¿qué pasó con los tramposos? ¿Alguien recuerda qué ocurrió con ellos?
- Los verdaderos culpables quedaron libres. No había pruebas en su contra –reconoció Medina-. Los únicos que pagaron fueron los dos croupiers que robaban las fichas.
- Ellos y ustedes dos –insistió Galleguillos.
- ¡Yo soy reportero freelance por decisión propia! ¡Odio los trabajos estables con horario de oficina! –reclamó el Lobo.
- Veo que conoces mi historia –intervino Medina-. La versión oficial dice que renuncié porque quería independizarme.
- Citando a un personaje de George R.R. Martin, “tengo pajaritos en todos lados” –sonrió Galleguillos-. Y ellos me cuentan muchas cosas, no solamente de ti -suspiró-. A veces pienso en mandar todo a la mierda. Existen personas que son un verdadero cáncer para la actividad y es imposible mantenerse alejado.
- Vaya que estás amargado.
- Imposible no estarlo. ¡Hasta los malos se creen buenos! La varianza implica que cualquiera puede ganar algo importante y sentirse especial. ¿No lo crees, Charles?
- Jamás me sentí especial –respondió el detective con una mueca.
- Al contrario, amigo mío. Eres mucho más interesante de lo que crees. De hecho, el protagonista de mi novela está inspirado en ti.
- ¿Y a ti qué demonios te pasa?- le preguntó Medina al Lobo, que parecía muy incómodo con la conversación.
- ¡Soy reportero freelance por decisión propia! –volvió a reclamar el periodista.
- Yo también, lobito. Yo también –sonrió Galleguillos.

Varianza
La varianza implica que, a largo plazo, se impondrán los mejores jugadores. Sin embargo, a corto plazo, el poder del azar se impone y cualquiera puede ganar.

Siguieron bebiendo hasta que cerró el bar. Eran las cuatro de la madrugada y nuestros tres héroes chocaban contra todo lo que se cruzara por sus caminos. Galleguillos se despidió alejándose por la subida Ecuador, mientras los otros dos parroquianos discutían sobre qué hacer a continuación: Medina quería seguir bebiendo en un after y Lobos deseaba ir al casino, pero el recuerdo de la cita en el banco hizo que el detective echara pie atrás y decidiera regresar a su oficina.

- ¡Vamos a jugar un rato! –suplicó Lobos.
- Imposible. Mañana debo realizar un trámite impostergable. Además, recuerda que tenemos el satélite donde los tiburones de Viña. ¿Nuestro deal sigue en pie?
- Por supuesto.
- Bueno, entonces vámonos a casa. Necesitamos descansar.
- Supongo que tienes razón –reconoció finalmente el periodista-. En un momento sentí deseos de apostar la vida. Gracias por detenerme.
- No hay problema, amigo mío. Pero si quieres apostar tu vida, no sé si el casino sea un buen lugar para eso.

(Continuará...)

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